La Policía provincial asestó un duro golpe al microtráfico en Neuquén, con múltiples allanamientos en la capital y en Cutral Co. Además, la división antinarcóticos intensificó los patrullajes con perros detectores en el Parque Central para recuperar los espacios de esparcimiento familiar.
La lucha contra el microtráfico en Neuquén arrojó resultados altamente positivos durante el último fin de semana. En un esfuerzo coordinado por recuperar la tranquilidad en los barrios y desarticular las bocas de expendio, los investigadores lograron desbaratar operaciones ilícitas tanto en la capital provincial como en la comarca petrolera.
Operativos clave en Cutral Co y Rincón del Valle
El despliegue policial comenzó el día jueves en la localidad de Cutral Co, más precisamente en el barrio Nehuen Che. Tras dos diligencias de allanamiento, las fuerzas de seguridad lograron incautar un arma de fuego y aproximadamente 170 dosis de cocaína, listas para su comercialización.
Por su parte, en Neuquén capital, la acción se concentró el día sábado en el barrio Rincón del Valle. A partir de las denuncias y el malestar vecinal, se inició una investigación que culminó con el allanamiento de cuatro domicilios interconectados.
El dato más alarmante del operativo reveló que el organizador de esta red de narcomenudeo se encontraba detenido en una comisaría, desde donde orquestaba las ventas y manejaba el negocio ilícito utilizando un teléfono celular. Durante estos procedimientos se secuestró cocaína, marihuana, dinero en efectivo y doce pastillas que actualmente están siendo analizadas mediante un espectrómetro para determinar su composición química, ante la constante aparición de nuevas drogas sintéticas en el mercado.
Recuperar los espacios públicos: el rol de los perros detectores
En paralelo a los allanamientos, el departamento antinarcóticos implementó una fuerte estrategia preventiva en el Parque Central de la ciudad. El objetivo de estos operativos no es punitivo, sino disuasivo: se busca evitar que los espacios públicos y de esparcimiento social sean cooptados para el consumo de drogas.
Con la asistencia de los canes detectores, como el perro “Max” —que pertenece a las últimas camadas de entrenamiento policial—, los efectivos lograron interceptar a un joven de 26 años que portaba varios envoltorios de marihuana. Las autoridades enfatizaron que estas intervenciones buscan proteger a las familias y desalentar el uso de estas áreas como “aguantaderos”.
Información y cercanía vecinal
Finalmente, la estrategia de seguridad no solo se apoya en la acción táctica, sino también en el abordaje social. Desde la fuerza destacaron el trabajo territorial que se está llevando a cabo en el barrio Confluencia. Allí se desarrollaron charlas y reuniones con los vecinos para combatir la desinformación sobre el consumo de estupefacientes, derribar mitos sobre la supuesta “inocuidad” de ciertas drogas y fortalecer la red de contención comunitaria.
Esta articulación entre la policía y la ciudadanía se perfila como una herramienta indispensable para que Neuquén pueda hacerle frente, de manera integral, al avance del narcotráfico en los barrios.








