La petrolera YPF confirmó que aplicará un aumento transitorio en los combustibles, en respuesta al impacto del conflicto en Medio Oriente sobre los precios internacionales del crudo, aunque anticipó que la suba será parcial y no reflejará la totalidad del movimiento externo.
El CEO de la compañía, Horacio Marín, precisó que el traslado a surtidores será acotado. Según explicó, el impacto ronda el 10%, porcentaje que se reflejará en los valores de la nafta.
“Solo sufrimos un 10% de impacto y ese es el valor que vamos a trasladar”, sostuvo el ejecutivo, al tiempo que encuadró la decisión en una lógica de alineamiento parcial con el Brent.
El movimiento se da luego de ajustes previos de hasta el 4% en marzo, en un contexto de creciente volatilidad en los mercados energéticos globales.
La suba del crudo responde a tensiones geopolíticas en zonas críticas como el estrecho de Ormuz, en el marco del conflicto que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán, un factor que introduce presión alcista sobre los precios.
Marín definió este tipo de eventos como un “cisne negro” para la industria, al generar distorsiones abruptas y de carácter transitorio.
Desde la compañía señalaron que buscan sostener un criterio de proporcionalidad, donde los precios locales acompañen la dinámica internacional, tanto en subas como en eventuales bajas.
En paralelo, YPF mantiene su hoja de ruta de inversión, con un plan estimado en 6.000 millones de dólares para 2026, de los cuales 4.200 millones estarán destinados a Vaca Muerta, con foco en perforación y expansión de producción.
La estrategia incluye además el desarrollo de proyectos de GNL, con el objetivo de consolidar a la Argentina como exportador neto de energía en el mediano plazo.







