La demanda crece día a día. Ante la falta de contención, un innovador programa de salud mental en Valentina Sur trabaja “puerta a puerta” para asistir a familias y jóvenes. La iniciativa cuenta con el apoyo de la Comisaría 44, que abrió sus puertas para brindar asesoramiento y cambiar su vínculo con los vecinos.
La urgencia por ser escuchados es cada vez mayor en los barrios neuquinos. En medio de un contexto económico y social complejo, el barrio Valentina Sur Urbana se ha convertido en un ejemplo de organización comunitaria gracias a la implementación de SAMA (Salud Mental Accesible), un programa territorial que busca acercar contención psicológica a quienes más lo necesitan.
La salud mental en Valentina Sur dejó de ser un tema tabú para convertirse en una prioridad. A través de un abordaje de “puerta a puerta”, un equipo interdisciplinario conformado por psicólogas y enfermeras recorre las calles para detectar problemáticas familiares, cuadros de angustia y situaciones de vulnerabilidad, especialmente entre los más jóvenes.
El nuevo rol de la Comisaría 44 Uno de los datos más llamativos de esta iniciativa es el espacio físico desde donde opera. Lejos de la frialdad de los consultorios tradicionales, el programa encontró refugio en las instalaciones de la Comisaría 44.
Este gesto marca un cambio de paradigma histórico en la fuerza policial del sector, que pasó de tener un rol estrictamente punitivo a uno preventivo e integrado a la comunidad. Las puertas de la dependencia están abiertas para recibir a vecinos que, en muchos casos, se acercan por sus propios medios en busca de ayuda.
Horarios y lugares de atención Para garantizar la accesibilidad, el programa SAMA se despliega en distintos puntos del barrio:
- Martes (12:00 a 15:00 hs): Atención en la Comisaría 44.
- Jueves y viernes (14:00 a 17:00 hs): Actividades en el SUM de la Comisión Vecinal y en el sector Sierras Pampeanas.
- Miércoles (14:00 a 18:00 hs): Espacios de escucha exclusivos para las infancias.
La lucha contra las adicciones y el compromiso vecinal El trabajo en salud mental va de la mano con una de las mayores preocupaciones del barrio: el impacto de la droga y las adicciones en los adolescentes. Los referentes vecinales coinciden en que la prevención es la única salida, pero advierten que el Estado no puede hacerlo solo.
Desde la comisión vecinal (que además sostiene merenderos e impulsa actividades recreativas) hicieron un fuerte llamado a la acción. Si bien reconocen problemas estructurales como los basurales clandestinos en la zona del río, insisten en que la queja constante no resuelve nada. El mensaje es claro: invitan a los vecinos de Valentina Sur a involucrarse, participar activamente y construir, entre todos, un barrio más seguro y contenido.






