La tensión de los encuentros deportivos puede desencadenar urgencias médicas reales. La cardióloga Eliana Medina del Hospital Castro Rendón detalla las pautas clave para prevenir descompensaciones, identificar síntomas de alerta y saber cómo actuar a tiempo en Neuquén.
Los riesgos cardiovasculares en partidos de alta tensión deportiva son un factor que muchas veces pasa desapercibido entre los hinchas. La estadística médica internacional es clara al respecto: estudios realizados tras grandes torneos globales han demostrado que el estrés emocional agudo durante un partido definitorio incrementa de forma directa la incidencia de arritmias, picos de presión e infartos. Frente a este panorama, el sistema de salud provincial ya enciende sus propias alertas.
Eliana Medina, médica residente en cardiología del Hospital Provincial Neuquén (Castro Rendón), brindó una serie de recomendaciones esenciales para que la pasión no se convierta en una emergencia médica. Según la profesional, el paso más básico para quienes tienen factores de riesgo (como diabetes o hipertensión) es asegurar la toma de su medicación correspondiente antes de sentarse frente al televisor.
Síntomas de alerta ante un evento cardíaco
El nerviosismo prolongado puede somatizarse rápidamente. Medina explicó que el síntoma más característico de un evento coronario es el dolor de pecho opresivo. “Si ese dolor se va hacia el brazo izquierdo, hacia la mandíbula o hacia la espalda, hay que consultar”, advirtió la médica. Asimismo, destacó que en pacientes diabéticos el dolor puede presentarse en la zona del estómago, acompañado de falta de aire y palpitaciones.
En caso de que la tensión comience a escalar, la recomendación es intentar relajarse alejándose de la pantalla, haciendo respiraciones profundas y tomando un poco de agua. Si el malestar persiste a pesar de estas medidas, es vital dirigirse a una guardia.
El protocolo ante un posible ACV
Además de los problemas cardíacos, el estrés extremo es un detonante para los Accidentes Cerebrovasculares (ACV). Para reconocerlos rápidamente, Medina enfatizó tres pruebas visuales sencillas. Se debe observar si el paciente presenta desviación o parálisis en una mitad del rostro, si pierde fuerza al intentar levantar ambos brazos, o si comienza a decir frases incoherentes o trabadas. Ante cualquiera de estas señales, el traslado a urgencias no admite demoras.
La alimentación y el control de la ansiedad
El entorno y los hábitos durante la previa también juegan su partido. Acompañar el estrés con malos hábitos alimenticios multiplica el peligro. Medina sugirió evitar el exceso de sal y las comidas altas en grasas, típicas de las “picadas”. De la misma manera, moderar el consumo de alcohol y priorizar la hidratación con agua resulta fundamental para mantener la presión arterial bajo control.
La respuesta del sistema de salud en Neuquén
Para llevar tranquilidad a la población, la especialista detalló que la provincia cuenta con una “Red de Infarto” operativa las 24 horas. Gracias al plan de descentralización sanitaria, el Hospital Castro Rendón trabaja de manera articulada con los centros de salud periféricos. Esto permite que los pacientes puedan acercarse a las salitas más cercanas para recibir asistencia inmediata, garantizando una atención ágil y descomprimiendo el hospital central de la capital neuquina.








