Con la mira puesta en las inminentes vacaciones de julio, el gobierno provincial presentó oficialmente la oferta de nieve en Neuquén. Con la mayor cantidad de centros de esquí y parques invernales operativos de la Argentina, la provincia buscará romper récords de visitantes y potenciar el desarrollo económico de los destinos cordilleranos.
El frío ya se instaló en la región cordillerana y los primeros copos tiñeron de blanco los paisajes patagónicos. En este escenario ideal, se lanzó de manera oficial la oferta de nieve en Neuquén, confirmando una vez más el liderazgo absoluto de la provincia en materia de turismo invernal a nivel nacional.
La presentación formal de la temporada 2026 dejó un dato que infla el pecho de los operadores turísticos locales: ninguna otra provincia argentina cuenta con la variedad y cantidad de centros de esquí y parques de nieve que hoy ofrece el territorio neuquino. Esta amplitud de opciones permite abarcar desde el turismo de lujo internacional hasta las escapadas familiares de fin de semana.
Los motores blancos de la provincia
La fortaleza del producto nieve en la región radica en la diversidad de sus destinos, cada uno con una impronta y servicios pensados para diferentes perfiles de viajeros. La propuesta integral que ya está lista para recibir a los turistas incluye a los gigantes del sector y a los parques en crecimiento:
- Cerro Chapelco (San Martín de los Andes): El multipremiado centro invernal que tracciona al turismo nacional e internacional con sus pistas de primer nivel.
- Cerro Bayo (Villa La Angostura): Reconocido por sus vistas inigualables al lago Nahuel Huapi y su perfil boutique.
- Caviahue: El único pueblo nieve de Sudamérica, ideal para esquiar entre milenarios bosques de araucarias y combinar el deporte con el termalismo.
- Parque de Nieve Batea Mahuida (Villa Pehuenia): Administrado por la comunidad mapuche Puel, es el refugio perfecto para las familias y los esquiadores principiantes.
A este circuito tradicional se suman nuevas alternativas de recreación y parques menores que permiten disfrutar de actividades lúdicas con trineos y caminatas con raquetas, ampliando el abanico para quienes no buscan el esquí alpino profesional.
El impacto económico que espera la región
Más allá del disfrute deportivo y paisajístico, la consolidación de la provincia como líder en la materia representa una inyección de capital fundamental. Las expectativas para las próximas vacaciones de julio son altas: se proyecta un nivel de reservas hoteleras que traccionará fuertemente al sector gastronómico, al transporte, a las pymes de alquiler de equipos y a los guías de montaña.
Con promociones activas, vuelos de refuerzo anunciados hacia los aeropuertos de Chapelco y Neuquén capital, y una infraestructura vial preparada para el operativo invierno, la provincia ya tiene todo dispuesto. Solo resta que los turistas comiencen a llegar para encender, una vez más, el motor económico más cálido que tiene la Patagonia durante la época más fría del año.






