La semana política en Neuquén estuvo marcada por el conflicto entre la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) Neuquén, encabezada por Carlos Quintriqueo, y la iglesia Jesús es Rey de Hugo y Nadia Márquez.
La institución evangélica amaneció vallada el jueves, luego de que el gremio de los estatales anunciara que realizaría una movilización a sus instalaciones para realizar allí un acto pacífico.
La situación del vallado, de por sí, fue repudiada por los estatales que remarcaron la realización de “mil marchas” en la que “nunca pasó nada”. “Nos parece un despropósito que el Estado neuquino gaste plata en algo que no va a ser violentado”, dijo Quintriqueo.
“Queremos visibilizar los despidos en ANSES en los que Márquez tiene mucho que ver”, destacó el dirigente gremial. La mención tiene que ver con la designación de Andrés Chialva como delegado regional.
Chialva, expastor de la iglesia de los Márquez, llegó al cargo recomendado por la diputada nacional. Allí, ejecutó los despidos en el organismo estatal, por los que protesta ATE.
La potestad de designar al delegado de ANSES no fue la única virtud que le otorgó el Gobierno de Javier Milei a la diputada neuquina. A través del ministerio de Desarrollo Humano que conduce Sandra Petovello, el pastor Hugo Márquez firmó un convenio para que la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de Argentina (ACIERA) reciba una importante suma de dinero.
Estas instituciones se convirtieron en los nuevos “intermediarios de la pobreza”, y recibieron 177 millones de pesos para brindar asistencia en 723 comedores y merenderos que aseguran tener a lo largo y ancho del país.







