Representantes de Siprosapune advierten sobre el vaciamiento de los hospitales neuquinos, la persecución a los trabajadores estatales y la urgencia de una mesa salarial exclusiva para frenar la constante fuga de médicos.
La Crisis en la salud pública de Neuquén atraviesa uno de sus capítulos más alarmantes. Mariana, bioquímica del Hospital Castro Rendón y referente del Sindicato de Profesionales de la Salud Pública de Neuquén (Siprosapune), expuso la cruda realidad que enfrentan los trabajadores sanitarios y el impacto directo que este deterioro tiene en la atención de toda la comunidad.
En un contexto marcado por fuertes ajustes, los profesionales denuncian que las decisiones tomadas por las autoridades no solo ignoran las demandas del sector, sino que están desmantelando activamente un sistema hospitalario vital para la provincia.
El contraste entre el discurso oficial y la realidad hospitalaria
Desde Siprosapune aseguran que el Ejecutivo provincial sostiene un discurso que simula ser popular, pero que en la práctica aplica políticas de achicamiento estatal. Los profesionales sienten que son víctimas de un “show mediático” que busca descalificarlos, catalogándolos como “ñoquis”, mientras el poder adquisitivo se desploma. A esto se suman recortes nacionales encubiertos, como el cambio en el esquema del subsidio de gas por zona fría, que castiga directamente el bolsillo patagónico.
Leyes a puertas cerradas
Un punto de máximo conflicto es la reciente sanción de leyes sin la participación ciudadana ni profesional. El caso más notorio es la creación de la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias.
“La legislatura parece una escribanía. En Neuquén hace 40 años existen profesionales muy capacitados evaluando medicamentos y tecnologías, pero ni siquiera fueron convocados a discutir un proyecto que afecta directamente su labor”.
La necesidad urgente de una mesa salarial en salud
El núcleo del reclamo radica en la insistencia del gobierno en agrupar a los profesionales de la salud dentro del escalafón general del Estado al momento de negociar salarios.
| Reclamo del sector salud | Realidad actual impuesta |
| Mesa salarial sectorial para debatir problemáticas propias de los hospitales. | Negociación cerrada bajo un único gremio general. |
| Reconocimiento económico de la complejidad operativa, el régimen de guardias y trabajo 24/7. | Pérdida sostenida del poder adquisitivo frente a la inflación. |
Dato de contexto: El Hospital Castro Rendón, donde se desempeña parte de la conducción de Siprosapune, es el efector de máxima complejidad (Nivel IX) de toda la Patagonia. El desmembramiento de sus equipos de trabajo pone en jaque la red de derivaciones de varias provincias del sur argentino.
El paciente como principal víctima del éxodo profesional
La falta de respuestas, el autoritarismo en la toma de decisiones y las condiciones laborales precarias han acelerado el vaciamiento de los hospitales. Especialistas de extensa trayectoria terminan renunciando y buscando oportunidades en el sector privado u otras provincias.
Las consecuencias de este éxodo son letales para la comunidad:
- Personas haciendo filas interminables sin lograr acceder a un turno médico.
- Pacientes que no acceden a su medicación a tiempo.
- Enfermedades tratables que, por falta de diagnóstico precoz, evolucionan de forma natural hasta causar daños irreversibles o la muerte.
Frente al avance de estas políticas y la falta de espacio en los medios, los profesionales de la salud pública redoblan su llamado a la población para defender un sistema que, de no revertirse la tendencia, enfrenta un colapso inminente.








