En diálogo con Rivadavia Neuquén, impulsores de la iniciativa confirmaron los avances con el municipio para lograr un skatepark en Neuquén de nivel profesional. El foco está puesto en remodelar el predio de Canal 5 para potenciar el deporte urbano y el turismo.
La construcción de un skatepark en Neuquén dejó de ser un simple reclamo barrial para convertirse en un proyecto institucional que avanza a paso firme en la agenda de la ciudad. En una región donde los deportes extremos sobre ruedas ganan cada vez más adeptos, la falta de infraestructura adecuada obliga a los jóvenes a sortear obstáculos peligrosos en las plazas o, en el peor de los casos, a frenar su crecimiento deportivo.
Para revertir esta realidad, referentes locales comenzaron a articular con el Estado municipal el diseño de una pista que cumpla verdaderamente con los estándares técnicos. Este impulso local cobra mayor relevancia si consideramos el auge global de la disciplina, consolidada como deporte olímpico tras su debut en Tokio 2020 y su reciente participación en los Juegos de París 2024, un escenario que obliga a las capitales a modernizar sus espacios para formar a los nuevos talentos.
El diálogo con el municipio y el predio de Canal 5
La patinadora Donatella Maurelli, iniciadora de la campaña, detalló las gestiones que vienen realizando para que la capital cuente con un espacio a la altura de sus deportistas. Tras una reunión productiva con Mauricio Serenelli, secretario de Vinculación Estratégica de la Municipalidad, los patinadores lograron encauzar la demanda de manera oficial.
“Queríamos llevar la problemática por una vía más institucional y no quedarnos solo en el reclamo, que es lo que siempre pasó en esta ciudad”, explicó Donatella. La atención está puesta en un anuncio realizado por el intendente a principios de año: “Es la renovación integral del skatepark que está en Canal 5, en la calle Godoy”. Se trata de un predio de aproximadamente 1.100 metros cuadrados que actualmente se encuentra roto y cuyas fallas de origen limitan severamente el nivel de los usuarios.

El diseño profesional: la diferencia entre progresar o lastimarse
La construcción de una pista no admite improvisaciones en la obra pública. Para graficar la complejidad técnica, Cristóbal Bocchi, arquitecto especializado en el diseño de skateparks, explicó por qué fallan tantas obras en el país: “Las pistas son como los barcos; tienen que funcionar perfecto, no pueden tener golpes”.
El especialista subrayó que el desconocimiento técnico genera errores groseros e irreparables: obstáculos mal distribuidos, falta de declives que convierten los cajones en trampas, ausencia de drenajes que inundan el predio tras las lluvias y superficies de hormigón rugosas. “El constructor cobra, hace la pista mal y después los pibes se rompen la cabeza”, advirtió Bocchi, quien hoy se apoya en la inteligencia artificial para generar renders estéticos, pero mantiene el cálculo de las transiciones y las rampas de manera estrictamente analítica y manual.
Un imán para el turismo y las marcas internacionales
Más allá de la contención social que brinda el deporte, una obra bien ejecutada representa una inyección económica directa para la región. El arquitecto destacó que un circuito de excelencia funciona como un polo de atracción para el turismo deportivo y despierta rápidamente el interés de marcas de primer nivel para organizar torneos y eventos multitudinarios.
Para que el proyecto neuquino sea un éxito, los especialistas remarcaron que el predio no solo debe contemplar las áreas técnicas de “street” y rampas de transición, sino también garantizar los servicios urbanos básicos: baños públicos, iluminación LED de buena potencia para extender el horario de uso y áreas seguras de descanso. Ahora, el desafío será transformar esos planos en hormigón liso para darle a la ciudad la pista que se merece.







