La Municipalidad de Neuquén aceleró los trabajos con la instalación de una segunda pilotera. Cómo se resolverá el nudo vial de la ex Ruta 22 y cuáles serán las alternativas para ingresar a la ciudad.
La obra que promete transformar el tránsito y la conexión regional avanza a paso firme. La construcción del nuevo nodo vial en el acceso del puente Cipolletti – Neuquén sumó un segundo equipo de pilotaje para acelerar la instalación de las bases a 17 metros de profundidad, consolidando lo que será el futuro viaducto elevado sobre la ex Ruta 22 (Avenida Mosconi).
En comunicación radial, la subsecretaria de Infraestructura de la Municipalidad de Neuquén, Mariel Bruno, detalló los avances de esta megaobra clave y explicó cómo cambiará la dinámica vehicular para los miles de conductores que cruzan diariamente.
Cómo será el tránsito: elevación y desvíos estratégicos
El objetivo principal de la obra es descomprimir el embudo que se genera al salir del puente interprovincial. Una vez finalizado el proyecto, los conductores que ingresen desde Cipolletti tendrán dos opciones principales:
- Continuar por la ex Ruta 22: Podrán subir directamente al viaducto elevado, pasando por encima de la actual rotonda, lo que garantizará un flujo constante hacia el oeste de la ciudad.
- Ingresar al centro o barrios aledaños: Quienes necesiten acceder al sector este de Neuquén podrán desviarse hacia la derecha antes del viaducto, tomando la calle Alderete o Primeros Pobladores.
Por otro lado, aquellos que necesiten tomar la Ruta 7 en dirección al norte (Añelo y el corredor de Vaca Muerta), tendrán un desvío que pasará por debajo del viaducto, eliminando la necesidad de la conflictiva rotonda actual frente a la estación de servicio. La Avenida Raúl Alfonsín también se conectará por debajo de esta estructura, facilitando el cruce sin interrumpir el tránsito de la vía principal.
La logística invisible: vigas de hormigón a la espera
Mientras las máquinas perforan el suelo neuquino, la superestructura del puente ya toma forma en Allen. Bruno confirmó que la empresa adjudicataria, Prear, ya fabricó 20 de las 80 vigas de hormigón pretensado que sostendrán el viaducto elevado. “El montaje es mucho más rápido; lo que no se ve y demora más son las bases y las pilas”, explicó la funcionaria.
Retrasos menores y plazos de finalización
Aunque la obra avanza según el cronograma, hubo una pequeña demora logística. El retiro del histórico pórtico de control de patentes debió posponerse. Para utilizar la grúa de gran porte necesaria, Transcomahue debe desenergizar una línea de alta tensión de 132 kW, una maniobra que requiere coordinación técnica para no dejar a la ciudad sin luz.
No obstante, desde la subsecretaría mantienen el optimismo. El objetivo del gobierno municipal es finalizar la obra hacia fines de este año, habilitando finalmente el viaducto y devolviendo fluidez al principal ingreso de la capital neuquina.








