El ingreso de aire frío genera un escenario de inestabilidad en la región, con lluvias, nevadas y viento blanco en la cordillera, mientras que en valles y meseta predominan condiciones más estables, aunque con viento y descenso de temperatura.
En los sectores cordilleranos se registran precipitaciones intermitentes, chaparrones y nevadas, con períodos de viento blanco que afectan la visibilidad y complican la circulación en zonas de montaña.
En contraste, los valles, la meseta y la costa mantienen jornadas mayormente soleadas, aunque atravesadas por ráfagas de viento y un marcado descenso térmico asociado al ingreso de aire frío.
Para el miércoles se espera una mejora temporaria, con condiciones más estables en gran parte de la región.
Sin embargo, el jueves se anticipa un nuevo cambio, con inestabilidad y formación de tormentas en el centro y este, algunas de ellas localmente fuertes.
El pronóstico refleja un patrón variable, con alternancia entre períodos de sol, viento y precipitaciones.







