Sin refugio propio y con una deuda veterinaria que supera el millón de pesos, un grupo de voluntarias le pone el cuerpo a la crisis de mascotas en situación de calle. Historias de supervivencia, adopción responsable y cómo sumar tu granito de arena.
El rescate de animales en Neuquén es una tarea que no sabe de feriados, descansos ni horarios fijos. En las calles de nuestra región, la superpoblación canina y felina choca de frente con la desidia humana, dejando a cientos de animales a la deriva. En este escenario crítico, agrupaciones independientes como Garritas del Amor se han convertido en la última esperanza para los seres más vulnerables.
La organización, fundada por Juliana y Aldana y sostenida por una red de voluntarias como Ailín Ardolino, opera íntegramente a pulmón. Sin apoyo gubernamental ni un espacio físico propio, su trinchera digital es Instagram, desde donde coordinan rescates, difunden urgencias y apelan a la solidaridad de la comunidad del Alto Valle.
Una deuda millonaria por salvar vidas
El trabajo de rescatar no termina al sacar al animal de la calle; de hecho, ahí es donde recién comienza. La atención primaria, las cirugías de urgencia y la internación generan costos altísimos. Actualmente, la agrupación enfrenta una deuda que asciende a 1.5 millones de pesos en la Veterinaria Confluencia, ubicada en la calle Roca.
“La deuda veterinaria nunca llega a cero porque los pedidos de ayuda son constantes”, explica Ailín. Esta asfixia financiera, sumada a la inflación de los insumos médicos, pone en jaque la posibilidad de seguir ingresando animales en estado crítico.
Dato de contexto: A nivel nacional, las organizaciones proteccionistas advierten que la crisis económica ha incrementado la tasa de abandono de mascotas, al mismo tiempo que han disminuido las donaciones y el número de adopciones, generando un cuello de botella en los tránsitos.
Mapola y Dominga: El rostro del maltrato
Detrás de los números hay historias que hielan la sangre. Garritas del Amor interviene frecuentemente en situaciones extremas. Uno de los casos más recientes es el de Mapola, una perrita caniche rescatada en condiciones deplorables: sin uno de sus ojos y con múltiples tumores.
Otro caso que movilizó a las voluntarias es el de Dominga, una perrita que fue atropellada y abandonada desangrándose en la vía pública. Hoy, internada y luchando por su vida, espera una compleja y costosa operación de cadera para poder volver a caminar.
El desafío de la adopción responsable
“Muchos miran para el costado, pero poner un granito de arena es lo mínimo que podemos hacer”, reflexiona Ailín. Sin embargo, cuando se trata de encontrarles un hogar definitivo a los rescatados, las voluntarias no dejan nada librado al azar.
El proceso de adopción es riguroso. Incluye una entrevista profunda para garantizar que el animal irá a un entorno seguro. Los requisitos son innegociables:
- Compromiso estricto con el calendario de vacunación.
- Obligatoriedad de castración para evitar la reproducción descontrolada.
- Consciencia absoluta de que un animal es un miembro de la familia, no un juguete (especialmente de cara a fechas festivas donde se regalan cachorros por impulso).
Cómo colaborar con la causa
Con más de 10 animales actualmente en hogares de tránsito, Garritas del Amor necesita el apoyo de la sociedad neuquina para seguir operando. La ayuda no se limita exclusivamente al dinero; hay muchas formas de involucrarse:
- Aportes económicos: Todo suma, desde 1.000 pesos en adelante. Las donaciones pueden enviarse al alias oficial:
garritas.del.amor(a nombre de Juliana Gianetti). - Hogares de tránsito: Al no tener refugio, prestar un espacio temporal en casa es vital para sacar a un animal del peligro inminente.
- Movilidad: Se necesitan voluntarios con vehículos para trasladar a los animales a sus controles veterinarios.
- Difusión: Compartir sus publicaciones en la cuenta de Instagram (@garritas.del.amor) ayuda a que más mascotas encuentren su familia definitiva.
La empatía es una acción que se contagia. En una sociedad que a menudo mira hacia otro lado, el compromiso ciudadano es la única herramienta capaz de cambiarle el destino a quienes no tienen voz.








