Argentina alcanzó en diciembre un récord histórico de producción de petróleo, al llegar a 860.255 barriles diarios, el nivel más alto desde que existen registros oficiales.
El hito estuvo impulsado principalmente por Vaca Muerta, que explicó cerca del 70% del total producido a nivel nacional.
El crecimiento del shale oil en la cuenca neuquina volvió a marcar el pulso del sector energético, con mayor actividad, mejoras en la eficiencia operativa y nuevas inversiones orientadas a la exportación.
Este desempeño permitió no solo abastecer el mercado interno, sino también fortalecer el perfil exportador del país, en un contexto de creciente demanda externa.
El récord se da en un escenario en el que la energía se consolida como una fuente clave de dólares, tras el superávit energético alcanzado en 2025, impulsado por más producción, menos importaciones y un salto en las exportaciones.
Desde el sector privado anticipan que la tendencia podría profundizarse en 2026, con nuevos proyectos, ampliación de la infraestructura de transporte y mayor capacidad de evacuación de crudo hacia los puertos.
Con estos números, Vaca Muerta reafirma su rol estratégico para el país como motor del crecimiento petrolero y factor relevante para la estabilidad macroeconómica.







