La tormenta de este viernes en Neuquén afectó seriamente las calles de la capital. Varios vehículos quedaron atrapados por la inundación y los vecinos del bajo terminaron sacando agua a baldes de sus casas y comercios.
El aguacero comenzó a las 11 de la mañana y se extendió por -al menos- un par de horas. En algunas calles del centro, los vecinos decidieron cortar las calles para evitar el oleaje que se produce cuándo circula algún vehículo y que no ingrese agua a sus viviendas o locales.
En algunas intersecciones el agua llegó a más de un metro de altura y cubrió los autos al punto tal que se convirtieron en inaccesibles para sus dueños, además del perjuicio que les causa el agua a los vehículos.







