El refugio nocturno de La Sirena mostró este invierno un impacto concreto: no se registraron muertes por exposición al frío, un hecho inédito en la zona.
Además de brindar techo y abrigo, el dispositivo contribuyó a una reducción de delitos y mayor seguridad en el barrio.
Sin embargo, la cobertura sigue siendo limitada: solo el 4 % de las personas en situación de calle accede a refugios regulados por ley, lo que marca la necesidad de ampliar estas políticas.
Datos de atención en el refugio nocturno:
- 6.369 asistencias de enfermería
- 1.493 atenciones médicas y sanitarias
- 40 tratamientos odontológicos en 5 jornadas
- Más de 120 ecografías
- 20 radiografías
- 124 vacunas aplicadas
- 112 derivaciones a centros de mayor complejidad
- 156 curaciones
- 80 estudios de laboratorio
- Electrocardiogramas realizados
- 178 acompañamientos psicológicos
Los números reflejan que el refugio fue más allá del alojamiento: ofreció atención médica, seguimiento sanitario y acompañamiento psicológico a quienes lo necesitaron.







