La histórica dirigente de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora falleció rodeada de sus seres queridos. Su valiente lucha por los Derechos Humanos, que comenzó tras la desaparición de su hijo Alejandro en 1975, deja una huella imborrable en la historia democrática de la Argentina y resuena con fuerza en toda la región.
La tristeza inunda a los organismos de Derechos Humanos y a gran parte de la sociedad argentina. En las últimas horas se confirmó que murió Taty Almeida, la histórica y querida referente de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora. Su partida cierra un capítulo fundamental en la incansable búsqueda de Memoria, Verdad y Justicia en el país.
Con su inconfundible pañuelo blanco y una sonrisa que nunca se apagó pese al inmenso dolor, Taty se convirtió en un faro moral a nivel internacional. Falleció rodeada del afecto de sus familiares y compañeros de militancia, dejando tras de sí un legado “tan inmenso que no hay manera de contarlo”, tal como expresaron desde su entorno más íntimo al confirmar la triste noticia.
El dolor convertido en lucha colectiva
Nacida como Lidia Stella Mercedes Miy Uranga, su vida dio un vuelco definitivo y trágico en junio de 1975. Meses antes del golpe de Estado cívico-militar, su hijo Alejandro, de apenas 20 años, fue secuestrado y desaparecido por la Triple A. A partir de ese momento desgarrador, Taty dejó de ser “la mamá de Alejandro” puertas adentro para convertirse en la madre de los 30.000.
Su integración a Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora no solo la llevó a enfrentar a la dictadura en las calles, sino que la consolidó como una de las voces más firmes de la democracia argentina contemporánea.
- Militancia activa: Hasta que su salud se lo permitió, participó religiosamente de las rondas de los jueves, brindó charlas en escuelas y universidades, y fue oradora central en las masivas movilizaciones de cada 24 de marzo.
- Mensaje de paz: Su discurso siempre estuvo alejado del odio y la venganza, priorizando la exigencia de justicia legal y el abrazo constante a las nuevas juventudes para que “no olviden”.
El impacto en Neuquén y la despedida del país
La noticia de que murió Taty Almeida repercutió con particular fuerza en la región del Alto Valle, un territorio donde históricamente los organismos de Derechos Humanos —como las Madres de Plaza de Mayo filial Neuquén y Alto Valle, con figuras emblemáticas como Inés Ragni y Lolín Rigoni— compartieron su misma bandera de resistencia y dignidad.
Inmediatamente después de conocerse su fallecimiento, las redes sociales se colmaron de mensajes de despedida y homenajes. Abuelas de Plaza de Mayo, la agrupación H.I.J.O.S., dirigentes de todo el arco político, sindicatos, artistas y miles de ciudadanos de a pie expresaron su profundo dolor, ratificando el compromiso de continuar con su legado.
El pañuelo blanco de Taty Almeida ya no caminará físicamente por la Plaza de Mayo, pero su ejemplo de valentía frente a la adversidad quedará grabado para siempre en la memoria colectiva de la Nación.








