Cinco provincias conformaron el frente Provincias Unidas con el objetivo de competir en las elecciones del 26 de octubre y ganar peso en la relación con el Gobierno nacional.
La alianza buscará formar bloques propios en ambas cámaras del Congreso, integrados por legisladores provinciales que respalden proyectos clave del Ejecutivo, pero con margen para marcar diferencias en temas como la coparticipación federal y la obra pública.
Entre los puntos de fricción figuran el recorte de transferencias y el freno de las obras de infraestructura, así como la judicialización de reclamos por cajas previsionales. Según un informe privado, en julio los Recursos de Origen Nacional crecieron 11,2% interanual y la coparticipación un 8,1%, con diferencias marcadas entre jurisdicciones.
El frente impulsa además la coparticipación del Impuesto a los Combustibles Líquidos y cambios en las transferencias de los Aportes del Tesoro Nacional, propuesta que ya cuenta con media sanción. El resultado electoral definirá si su rol en el Congreso será de aliado crítico o de oposición firme.







