El Gobierno nacional simplificó los trámites vinculados a la Licencia de Configuración de Modelo (LCM), el certificado técnico que habilita a un vehículo a circular legalmente. A partir de ahora, si un vehículo ya posee una LCM emitida por su fabricante o importador, podrá utilizarse directamente para su patentamiento en el país.
En caso de no contar con dicha licencia, el comprador podrá gestionar una certificación de seguridad vial ante la Secretaría de Transporte, a través de un procedimiento similar al de una Verificación Técnica Vehicular (VTV).
La resolución también reconoce como válidas las certificaciones expedidas por organismos internacionales, como los de la ONU, la Unión Europea, Estados Unidos y Brasil.
Eliminan trabas para autopartes
La flexibilización forma parte de un paquete más amplio de medidas que incluye la Resolución 222/2025, la cual elimina exigencias para importar y comercializar autopartes y elementos de seguridad, entre ellas la necesidad del Certificado de Homologación de Autopartes de Seguridad (CHAS) emitido por el INTI.
Desde ahora, no será necesario contar con autorización previa para importar repuestos, y se aceptarán certificaciones de calidad emitidas por laboratorios y entidades del exterior. Los controles pasarán a realizarse de forma posterior a la comercialización, con el objetivo de agilizar los procesos sin dejar de lado la seguridad.
Con estas reformas, el Ejecutivo busca liberar el comercio automotor, reducir costos, eliminar trabas burocráticas y facilitar tanto la adquisición de vehículos como el acceso a repuestos, en un contexto de apertura económica gradual.







