El Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas (CACI) publicó este lunes un duro comunicado en el que declaró el estado de emergencia en la especialidad.
Desde la entidad advierten que el sector atraviesa una crisis que hace peligrar la posibilidad de colocar stents o efectuar angioplastías por lo que ya se están reprogramando prácticas y hay demoras de varios meses.
“El aumento exponencial del costo de los equipos y los insumos médicos, la baja sistemática de los honorarios profesionales están mostrando ya consecuencias indeseables, como lo son la reprogramación de prácticas y la demora en realizar las mismas, dilatándolas por largos meses, lo que evidentemente pone en riesgo la salud del paciente. De no mediar una solución en el mediano plazo, toda la actividad va a verse paralizada, generando un impacto incalculable sobre la salud de la población a lo largo y a lo ancho de toda la Argentina”, advirtió el CACI.
El CACI destacó además que la diferencia salarial que existe en comparación con otros países provoca que muchos profesionales emigren. “En Argentina, hay una gran dificultad en sostener el trabajo por las pobres condiciones a las que son sometidos estos profesionales. A eso se le suma que en la mayoría de los casos los médicos cobran a los 90, 120 y a veces 150 días después de asistir al paciente, sin ningún tipo de interés ni indexación”, alertaron.
Según el comunicado, se están dando las condiciones para una “tormenta perfecta sobre esta imprescindible disciplina médica que atiende y asiste a una porción importante de la población”.







