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Primer día del juicio contra Pablo Parra por el femicidio de Agustina Fernández: el vecino que quería controlarlo todo

Este lunes comenzó el juicio contra Pablo Parra, el petrolero acusado del femicidio de la joven estudiante de medicina Agustina Fernández. La fiscalía y la querella dieron su versión de los hechos en la que narran una obsesión del imputado hacia la víctima que terminó violentamente luego de que ella decida rechazar una relación formal con él.

En el comienzo de la audiencia, el fiscal Martín Pezzeta, indicó que “hubo una secuencia de formas de relacionarse que terminaron el 2 de julio, cuando Pablo Parra mató a Agustina. “Ella eligió ser libre, porque hubo una relación y un rechazo”, agregó.

Los representantes del Ministerio Público Fiscal aseguran que la coartada del robo mientras él salía hacer las compras no se condice con su presencia en el complejo al momento de los hechos. “Tenemos las pruebas de que Pablo Parra estaba ahí cuando ocurrió el ataque”, afirmaron.

La querella, representada por Emanuel Roa Moreno y Damián Moreyra, describió la relación entre Parra y Agustina. “Ella se refería a él como ‘el vecino’, y él le daba un trato lleno de atenciones. Fue un cortejo con un completo intento de control”, aseguraron.

Para los abogados hubo en la relación entre Parra y Agustina, un momento que hizo que el acusado decidiera terminar con la vida de la estudiante, en ese contexto de obsesión y control que él había gestado. “Ella conoció a un chico y pasó una tarde apasionada en su departamento. Ése fue el detonante. Cuando este chico se fue, él se ocupó de encontrarse con Agustina, invitarla a cenar y poner en marcha su plan”, afirmaron.

En tanto, el abogado defensor de Parra, Juan Coto, centró su estrategia en destacar que en las manos de Agustina no se halló ADN del imputado. Advirtió que la joven se defendió, tal como se relató en la acusación y recordó que se tomó una muestra de ADN de las manos de Agustina y destacó que Parra voluntariamente se sometió a una extracción de ADN. “No coincide con la muestra de Agustina. El ADN es objetivo y Parra es inocente”, enfatizó.

Posteriormente hablaron los padres de Agustina y ambos signaron a Pablo Parra como el autor del femicidio de su hija y exigieron Justicia. Según dijeron, sospecharon de él desde un primer momento y también describieron la relación que existió entre la víctima y el acusado, en la que Parra se aprovechó de que Agustina era menor que él y estaba lejos de su casa.

“El 2 de julio a las 8:45 me llaman de un 299. Era Pablo, vecino-amigo de Agustina, desde el teléfono de una vecina. Dijo “Me han visto salir y entraron a robar”, relató Silvana Capello, la mamá de la víctima.

También declararon otros familiares de Agustina, amigas de la víctima que dieron cuenta del trato obsesivo que Parra tenía con la estudiante, y la encargada del complejo de departamentos en la que ocurrió el brutal ataque contra la joven que terminó con su vida.

Una de sus amigas, contó que Agustina tuvo que poner distancia porque la situación se estaba poniendo intensa y no era fácil de llevar. Explicó que la estudiante se sentía muy sola. Triste, sobrepasada, pero su motivación era la facultad. Parra, que era muy invasivo, aprovechaba esa vulnerabilidad para avanzar en la relación. “Cuando se juntaban él le ofrecía alcohol, vino, gin, y comidas”, relató la amiga.

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