El sector gastronómico enfrenta una caída de entre 20% y 30% en ventas, con mayor impacto en los destinos turísticos.
En este escenario, los consumidores se volcaron a propuestas más accesibles: pizzerías, bodegones y delivery. Platos como empanadas y pastas reemplazan cada vez más a las carnes, que quedaron entre los alimentos menos elegidos por su costo.
La tendencia también se nota en la apertura de locales. En lo que va de 2025, las franquicias de pizzas, empanadas y panaderías crecieron cuatro veces más que el resto de los rubros. En total, ya se vendieron unas 100 franquicias, el doble que en 2024, con cadenas como Central de Pizzas, Olivia y Big Pizza liderando la expansión.
El fenómeno atraviesa todos los segmentos: panaderías y pizzerías económicas se consolidaron como opción diaria y también se afianzan en zonas de alto poder adquisitivo, donde se transformaron en un consumo habitual.







