La provincia del Neuquén cerró por segundo año consecutivo el ejercicio económico con superávit financiero y operativo, en el marco de un proceso de orden fiscal y desendeudamiento que no se registraba desde hace más de dos décadas.
Según se informó oficialmente, este resultado se alcanzó a partir de una política basada en planificación, previsibilidad y administración eficiente de los recursos públicos, con intervención central del Ministerio de Economía, Producción e Industria.
Durante los primeros dos años de gestión del gobernador Rolando Figueroa, la provincia no emitió deuda para cubrir gastos corrientes. Al momento de asumir, el 55 por ciento del stock de deuda tenía ese destino, por un monto cercano a los 695 millones de dólares.
En ese período, más del 90 por ciento de la obra pública fue financiada con recursos propios, mientras que en 2023 la totalidad de las inversiones dependía de fondos de terceros. Además, la deuda pública se redujo un 38 por ciento y, a diciembre de 2025, el stock representó el 20 por ciento de los ingresos totales, el nivel más bajo en 20 años.
Este desempeño permitió a Neuquén mejorar su posicionamiento interprovincial, al pasar del puesto 20 al tercer lugar en el ranking que mide autonomía fiscal, resultado económico sobre PBG, relación deuda-ingresos y calidad del gasto.






