La provincia de Neuquén se prepara para varios días de inestabilidad meteorológica, con pronóstico de tormentas fuertes, lluvias intensas en cortos períodos, posible caída de granizo y ráfagas de viento, según informó el director provincial de Defensa Civil, Carlos Cruz. El funcionario advirtió que el escenario se intensificará desde el fin de semana y durante la próxima semana, y pidió a la población mantenerse informada a través de canales oficiales.
Si bien este jueves se registra un descenso de temperatura y condiciones más frescas en sectores de la Confluencia y el noroeste provincial, las alertas continúan activas en gran parte del territorio.
Cruz detalló que se mantiene una alerta meteorológica para el noreste neuquino, con impacto en zonas petroleras como Buta Ranquil, Rincón de los Sauces, la Confluencia, la Ruta 237 y sectores próximos a Collón Curá y Piedra del Águila.
En estas áreas se esperan lluvias aisladas pero intensas, con probabilidad de granizo, viento fuerte y actividad eléctrica. Aunque durante la jornada actual no rige una alerta formal, existe riesgo de tormentas convectivas aisladas en la franja del río Limay y en el noroeste provincial, lindero con Mendoza.
El pronóstico indica que desde el viernes y durante todo el fin de semana se producirá un ingreso sostenido de tormentas, con posible continuidad durante la próxima semana.
Ante este panorama, la Secretaría de Emergencias activó dispositivos preventivos y desplegó equipos para reforzar la seguridad vial, la asistencia sanitaria y la respuesta ante emergencias climáticas e incendios.







