Se trata del primer resultado positivo desde la estatización de la compañía en 2008.
En términos operativos, la aerolínea registró un EBIT (beneficio antes de intereses e impuestos) de 20,7 millones de dólares, reflejando ganancias en su actividad principal: la venta de pasajes, carga y servicios adicionales.
Este indicador es clave en la industria aerocomercial, ya que mide la rentabilidad del negocio sin factores financieros o impositivos.
Estrategia de ajuste y reducción de costos
El desempeño positivo fue posible gracias a una fuerte política de reducción de costos. La empresa recortó su plantilla en un 15%, alcanzando el menor número de empleados en 14 años y logrando la menor relación de empleados por avión en su historia.
Desde Aerolíneas Argentinas aclararon que estos resultados aún son preliminares y están siendo auditados externamente antes de su oficialización en la asamblea de accionistas.
De déficit crónico a posible privatización
Desde su estatización en 2008, la aerolínea mantuvo un déficit operativo promedio anual de 400 millones de dólares, con una pérdida de 390 millones en 2023.
Sin embargo, la nueva gestión, iniciada en diciembre de 2023, implementó una transformación para equilibrar las cuentas y preparar la empresa para una eventual privatización.
Con este histórico superávit, Aerolíneas Argentinas encara un futuro financiero más estable y abre la puerta a nuevas decisiones estratégicas sobre su destino.







