Día Mundial de la Hepatitis

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Es una oportunidad para concientizar a la población sobre las hepatitis virales, uno de los problemas de salud pública a nivel mundial. El diagnóstico y el tratamiento son la clave para eliminarlas, por lo que es necesario focalizar en la prevención.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) conmemora el Día Mundial de las Hepatitis Virales todos los 28 de julio en honor al nacimiento del descubridor del virus de la hepatitis B, Baruch Samuel Blumberg, quien fue galardonado en 1976 con el Premio Nobel de Medicina. Actualmente, a nivel mundial, 325 millones de personas viven con hepatitis B y C y sólo una de cada diez conoce su diagnóstico. Además, de quienes son diagnosticadas, sólo una de cada cinco recibe un tratamiento apropiado.

Las hepatitis virales, lenta y silenciosamente, deterioran la salud de las personas conduciendo a la cirrosis y al cáncer de hígado, resultando en 1,3 millones de muertes cada año. Si bien realizar el diagnóstico y el tratamiento son la clave para eliminar las hepatitis, es necesario focalizarse fuertemente en la prevención con el fin de lograr el objetivo de su eliminación para el 2030.

El lema de este 2020 elegido por la OMS es “Por un futuro sin hepatitis”, el cual hace hincapié en la prevención de la hepatitis B en las madres y en los recién nacidos. Para prevenir la transmisión madre-hijo de este virus el organismo pide a todos los países que colaboren para eliminar las hepatitis vírales como problema de salud pública de aquí al 2030.

Qué es la hepatitis

La hepatitis es la inflamación del hígado, el órgano encargado de procesar los nutrientes, sintetizar proteínas y ejercer una función desintoxicante. Cuando el hígado está inflamado o dañado, su función puede verse afectada.

Los virus son la causa más frecuente de hepatitis, aunque también pueden deberse a otras enfermedades o sustancias tóxicas como por ejemplo, el alcohol o algunas drogas.

La única forma de detectar las hepatitis es mediante un análisis específico, para el que sólo se necesita una simple extracción de sangre. Este estudio se puede realizar en forma gratuita en los hospitales públicos y centros de salud del país, y se recomienda que toda persona lo efectúe al menos una vez en la vida

Los virus más frecuentes son los de hepatitis A, hepatitis B y hepatitis C y E. Mientras que el virus de la hepatitis A y E pueden causar cuadros agudos relacionados a la ingesta de agua o alimentos contaminados, los virus de hepatitis B y C pueden ocasionar cuadros agudos y/o crónicos.

La hepatitis B se puede prevenir con una vacuna segura, eficaz y gratuita incluida en el Calendario Nacional de Vacunación y el tratamiento permite controlar la enfermedad pero no obtiene la cura.

Para la hepatitis C no existe vacuna y se puede prevenir evitando el contacto con sangre al compartir agujas o jeringas, y con el uso de preservativos en todas las relaciones sexuales, dado que éstas son las principales vías de trasmisión. Actualmente, la hepatitis C dispone de tratamientos muy eficaces que logran la cura en períodos muy cortos de tiempo.

Acciones propuestas por la OMS:

  • Protegera los recién nacidos de la infección vacunando a todos contra la hepatitis B al nacer, y con al menos dos dosis adicionales posteriormente.
  • Detenerla transmisión de madre a hijo.  Todas las embarazadas deben someterse a pruebas de rutina para detectar la hepatitis B, la infección por VIH y la sífilis, y recibir tratamiento si es necesario.
  • No dejar a nadie atrás.  Todas las personas deben tener acceso a los servicios de prevención, pruebas y tratamiento de la hepatitis, incluidas las personas que se inyectan drogas, los reclusos, los migrantes y los grupos de población más afectados.
  • Ampliarel acceso a las pruebas diagnósticas y al tratamiento, de modo que realizadas oportunamente pueden prevenir el cáncer de hígado y otras enfermedades hepáticas graves.
  • Mantenerlos servicios esenciales de prevención y tratamiento relativos a la hepatitis durante la pandemia de Covid-19.
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