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Ovación y unánime respaldo a Riquelme en el triunfo de Boca

Boca ganó frente a Lanús, y su estadio –repleto- plebiscitó a Riquelme. El talentoso jugador fue ovacionado hasta cuando se interpretó el Himno Nacional, y el pedido por su continuidad fue unánime, sin fisuras.

Riquelme se encargó, en el partido, de hacer brillar su natural buen juego. Hizo algunas jugadas que provocaron admiración en la tribuna. Tal vez no haga falta más para merecer lo que el jugador  presuntamente quiere, es decir, renovar su contrato. Aunque el fútbol no solo se juega dentro de la cancha.

Boca ganó 3 a 1. Ratificó su cambio de imagen ya al fin del campeonato. Es un equipo que ha ido ganando una trabajosa solidez. Que se ha beneficiado por el despliegue de Colazo, la firmeza de los centrales Forlín y Cata Díaz. Y que se ha amigado con el arco: en los últimos dos partidos convirtió seis goles. Lleva cuatro partidos seguidos con triunfos. Clasificó para la Sudamericana, y está a punto de hacer lo mismo para la Libertadores.

En el primer tiempo, dominó el equipo de Bianchi, pero no hubo muchas oportunidades de gol. En el segundo, los goles se precipitaron. El primero lo hizo Gigliotti, que estaba en posición adelantada. El primer remate se lo tapó Marchesín, y el delantero metió el rebote.

No tardó mucho Lanús en empatar. Fue mediante la ejecución de un tiro libre, cruzado, y entre Silva y González la metieron superando la resistencia de la defensa de Boca.

Pero este es otro Boca, y otra vez Riquelme condujo un rápido ataque, para entregar la pelota a la proyección de Insúa, que metió un centro perfecto para la cabeza de Gigliotti. El nueve metió el frentazo, la pelota dio en el travesaño, volvió al área, donde la capturó Colazo, que dominó con el pie y empujó con la cabeza. Boca se puso otra vez en ventaja.

El tercero fue más convencional. El pibe Cubas, un descubrimiento de 18 años para la primera de Boca, metió un centro atrás que se desvió en un defensor, y quedó para la entrada solitaria de Riaño, quien había reemplazado a Gigliotti, y pudo convertir así un gol para desahogar tantos errados.

A los 42 minutos del segundo tiempo, Bianchi lo sacó a Riquelme. El plebiscito funcionó a pleno, y la Bombonera entera se conmovió al influjo de su nombre.

A Boca le queda Gimnasia, que perdió con Quilmes 2 a 0, y por lo tanto se deberá jugar entero en ese último partido. No serán de la partida Cata Díaz (expulsado), Orión y Forlín. Aunque da la sensación de que Boca acudirá tranquilo, frente a la caldera de nervios que probablemente será el tripero.

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