Este viernes, la asociación musical Armonicus presentará a la Orquesta Sinfónica de los Neuquinos, con la dirección del maestro Andrés Tolcachir, y la participación como solista de la pianista ucraniana Julia Botchovskaia.
El concierto es patrocinado por la Fundación María Cristina Gallo y se realizará a las 21 en el teatro Español. Las entradas se pueden comprar en Todomúsica.
La Orquesta Sinfónica, creada en el 2000 por el maestro Naldo Labrín, es la única orquesta profesional de la Patagonia y la más austral del mundo, y ha realizado múltiples presentaciones en la región y Buenos Aires.
Por su parte, Julia Botchkovskaia, que contó entre sus maestros a su madre, la pianista Ljudmila Botchkovskaia, estudió entre los años 1981 y 1991 en la Escuela Central de Música de Moscú y más tarde en el famoso Conservatorio Tschaikovsky, donde fue discípula de Vera Gornostaeva.
Durante ese período la pianista ofreció recitales en diversos lugares de la antigua Unión Soviética presentándose junto a diversas orquestas y también como solista. Luego de su traslado hacia el oeste, inició un nuevo período de su vida instalándose en la ciudad de Hamburgo (Alemania), donde continúo con su formación en la Escuela Superior de Música y el Teatro de Hamburgo.
Esta es la tercera vez que Botchkovskaia participa del ciclo de Armonicus: en el 2006 actuó en Neuquén durante el Año Mozart y en el 2008 tocó con la Orquesta Sinfónica de los Neuquinos.
Para este concierto, los artistas seleccionaron un programa que incluirá la "Obertura Egmont" y la "Sinfonía Nº 5" de Ludwig Van Beethoven y el "Concierto para Piano y Orquesta" de Robert Schumann, al conmemorarse el 200º aniversario del nacimiento de este compositor.
De la "Sinfonía Nº 5 en do menor, Op. 67" de Beethoven, vale decir que los poderosos acordes que abren esta obra son los más conocidos del género, "los golpes del destino que llaman a la puerta", tal como lo definió su autor. Vigorosa, original, es una pieza repleta de innovaciones que germinarían en la generación posterior.
La obra de Schumann, en tanto, es uno de los grandes conciertos para piano del Romanticismo. Con su forma definitiva se escuchó por primera vez en diciembre de 1845 en Dresde. El estilo de Schumann se caracteriza por el uso de temas cortos, que consisten en una línea ascendente que da a la melodía un carácter interrogativo, propio de la inquietud existencial del músico.