¿Qué estudios debe incluir el apto médico de niños y adolescentes?

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Lo solicitan las instituciones educativas, clubes y gimnasios. El documento no sólo permite conocer el estado de salud de las personas -si está sana o no-, sino también evaluar qué nivel de esfuerzo está en condiciones de hacer. Y esto es clave para que al momento de comenzar una actividad física o deporte no se “sobre exija” al organismo, poniéndolo en riesgo.

La consulta con el médico de cabecera resulta clave para detectar situaciones que pueden resultar riesgosas al hacer ejercicio y, así, el apto físico es la posibilidad de tener un control de la salud y de poner en práctica la medicina preventiva.

El certificado atestigua la aptitud física del individuo considerando su edad, sexo y actividad a desarrollar. Comprende tres áreas: clínico/pediátrica; traumatológica y cardiovascular. Esta última intenta identificar patologías cardiovasculares preexistentes y relevantes para reducir el riesgo asociado a la práctica del deporte.

El primer paso debe ser la consulta con el pediatra de cabecera, quien a la revisación de rutina que suele hacer, que incluye auscultación para detectar de manera prematura algún soplo, indicará un electrocardiograma en reposo, que va a ser informado por un cardiólogo”, detalló Debbag, el médico especialista en medicina del deporte y cardiología.

Cuando se trate de adolescentes o chicos en edad secundaria, que hacen otro tipo de actividad física o ya compiten en alguna disciplina, “la indicación es de algún estudio más completo: al electro y revisión conviene sumar una ergometría de esfuerzo y tal vez la consulta con un cardiólogo”, recomendó el experto.

Fuente: Infobae

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