Gobierno de la Provincia del Neuquén

Fin de las campañas electorales: lo que se espera en Neuquén

La campaña electoral llega a su fin. A partir de las 8 del viernes, rige la veda publicitaria, y por ende se aquietan las turbulentas aguas llenas de palabras, que inundaron el hogar de los neuquinos. Veamos cómo llegan los principales protagonistas a la instancia decisiva:

El MPN llega al domingo con la sensación de que definirá más que el acceso, casi cantado, a una ó dos bancas del Senado, y dos ó tres de diputados. El tema es el porcentaje que conseguirá Guillermo Pereyra y los sectores que a él se han aliado, discutiendo la hegemonía de los últimos años que había logrado el sapagismo desde el gobierno. Si supera los 40 puntos, podrá reafirmar su pretensión de incidir directamente en el proceso que derive en la elección del próximo candidato a gobernador. También en el paso previo, de quién conducirá el partido, interna que se concretará en los primeros meses del año próximo. Si queda por debajo de esa línea de 40 puntos porcentuales, ya le será más difícil, y el sapagismo se verá menos amenazado.

El Frente para la Victoria está concentrado como nunca en ganar cada voto, porque el resultado es vital. Así sea arañando el fondo del tarro, el kirchnerismo debe cumplir con al menos la obtención de una banca en el Senado y una en Diputados. Es decir, posibilitar que Marcelo Fuentes y Nanci Parrilli sigan en el Congreso. No está lejos esa posibilidad, puede darse el domingo, lo que llevaría al festejo como si se hubiera ganado el Mundial de Brasil. Si no se da, inevitablemente se hablará de fracaso.

El Compromiso Cívico Neuquino arriesga una parte de su credibilidad ante los ciudadanos. Llega peleando con el FpV una banca en el Senado y una en Diputados. Es a lo que aspira, según ha confesado abiertamente, en una singular apuesta política de campaña. Quiroga eligió protagonizar la campaña, como jefe del sector político, que a mitad de camino se quedó huérfano de apoyo de algunos sectores, como por ejemplo el ARI. Por lo tanto, de darse un resultado positivo, será Quiroga quien capitalice el rédito. Si no le alcanzan los votos, habrá que ver por cuánto no ha llegado. Si la diferencia es pequeña, la sensación de buen resultado se mantendrá. Si no, deberá replantear posiblemente el quiroguismo sus estrategias, incluyendo el perfil de gestión municipal. Así será ante cada desafío electoral: inevitablemente, se mide allí el resultado político-social del gobierno.

En otro nivel de la competencia, podrá observarse el domingo la performance comparada entre Unión Popular (los seguidores de Sergio Massa en Neuquén, opción peronista no kirchnerista) con Libres del Sur, expresión en Neuquén del sector que comanda a nivel nacional Hermes Binner más o menos asociado, según el distrito que se trate, con el radicalismo. UP, que postula a Gabriel Tom Romero, un hombre que desde el 2007 ha estado muy cerca del gobernador Jorge Sapag, recibió y recibiría el domingo algún beneficio de parte del MPN desencantado con sus propios candidatos. Libres del Sur, asociado con los radicales que fueron gobierno municipal con Farizano y siguen peleados con Quiroga, necesita al menos mantener sus porcentajes históricos.

En el trámite de las comparaciones, también será interesante ver qué sector del progresismo vinculado a los gremios estatales se impone. Compiten electoralmente dos agrupaciones políticas que en algún momento fueron una sola, y después se separaron, con diferencias políticas (K y no-K) y metodológicas. El UNE y el Frente Progresista Sur buscan votos para confirmar quién tiene más respaldo, y esto tendrá incidencia también en cómo seguirá la interna de la CTA en Neuquén, entre el grupo de Mansilla-Baggio y el de Dobrusin-Marcote.

Publicar comentario

Debe estar autenticado para publicar un comentario.

www.neuquen.com © 2017 Todos los derechos reservados