Gobierno de la Provincia del Neuquén

Argentina empató con Rumania el último amistoso antes del Mundial

El último partido de fútbol que sirvió como antecedente para el Mundial de la Selección Argentina fue mediocre, casi decepcionante. No solo porque terminó sin goles, sino porque el equipo no funcionó como debería funcionar, sea quien sea el rival de turno.

En este caso, como se sabe, fue Rumania. Un equipo que se quedó en el repechaje y perdió ante Grecia la posibilidad de ir a Brasil. Un equipo que se esmeró en la marca, y que con muy poco alcanzó para inquietar varias veces a la defensa argentina, siempre un poco frágil, siempre un poco dubitativa.

El equipo de Sabella nos dejó con ganas a todos. Tuvo, por supuesto, varias oportunidades para marcar un gol, que tal vez hubiera ayudado para cambiar el rumbo del partido. Pero no las aprovechó porque sus delanteros –talentosos, rápidos, goleadores- no acertaron. Esto no fue lo más importante, sino cierta morosidad en el juego, lentitud a veces exasperante, repetición agotadora, falta de sorpresa, de cambio de ritmo.

Lionel Messi, astro innegable, apareció de a ratos. Fue siempre muy marcado, como seguramente lo será en todo el Mundial, así que esto no debe sorprender. A veces salió bien de esas marcas asfixiantes. A veces no. Siempre es capaz de marcar la diferencia. En este partido, pudo desnivelar como asistente, no como definidor.

El medio campo argentino fue tal vez lo más flojo. Mascherano parece extrañar su función de defensor central en el Barcelona. Gago está lejos de su nivel: jugó igual que en Boca, pese a que Sabella había predicado que no era así. Di María es siempre igual a sí mismo, por lo que depende de la fortuna para brillar en alguna jugada individual. El equipo mejoró cuando entró Biglia por Gago.

Chiquito Romero tuvo un par de intervenciones clave, pues salvó dos pelotas que llevaban real peligro. Dos cabezazos en el área, lo que también indica cierta defección por parte de los centrales.

En fin: hubo un cúmulo de imperfecciones para anotar. Lo peor para los espectadores es que ya no habrá más oportunidades de ver con cierta tranquilidad un partido. Llega el Mundial, donde es imperdonable perder, aunque se juegue bien. Y las dudas no han sido disipadas.

Argentina tiene un equipo con enorme potencial en cada uno de sus jugadores. Todavía le falta esa exigencia que solo puede brindar un campeonato. En esa cancha se verán estos pingos, en la prueba definitiva.

Publicar comentario

Debe estar autenticado para publicar un comentario.

www.neuquen.com © 2017 Todos los derechos reservados